← Volver al catálogo Categoría

Me arrancaron algo que era mío

"¿Bajar la voz? ¿Por qué tendría que hacerlo? Si uno murmura es porque teme o porque se avergüenza, pero yo no temo"

Las Voladoras, Mónica Ojeda

Año tras año, migrantes andinos llevan sus prácticas fúnebres al Cementerio de Flores, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El Estado las marca como "inapropiadas" luego de quejas de vecinos oriundos de los barrios porteños. Puede que escuches que son prácticas condenadas al ser de una religión diferente. Este es un solo caso en donde se niega sistemáticamente legitimidad espacial, que es otra forma de decir que les niega el derecho a existir públicamente con lo que son.

Cargamos con una herencia colonizadora, esas formas de pensar y de narrar que dejó el colonialismo. Hay libros que le hacen frente, cada uno a su manera: la cuestionan, la corren o la reescriben desde otro lugar.

Esa misma tensión atraviesa los libros de esta categoría. La hora de la estrella, de Clarice Lispector, nos deja indagar en la vulnerabilidad de una narración que es propia y ajena a la vez: lo que una siente y lo que el relato le permite decir. La mucama de Omicunlé muestra, en cambio, cómo el cuerpo se expropia también a través de la pobreza.

Estas autoras intervienen así en un mismo debate cultural, cada una desde su propio territorio narrativo.

Los libros